Enseñar
exige investigar
No hay enseñanza sin investigación ni investigación sin
enseñanza.(...)La indagación, la búsqueda, la investigación, forman
parte de la naturaleza de la práctica docente. Lo que se necesita es
que el profesor, en su formación permanente, se perciba y se asuma,
por ser profesor como investigador.(...) Investigo para comprobar,
comprobando intervengo, interviniendo educo y me educo.
(...)la
curiosidad, al volverse cada vez más metódicamente rigurosa,
transita de la ingenuidad hacia(...)la “curiosidad
epistemológica”.La curiosidad ingenua, de la que resulta
indiscutiblemente un cierto saber, no importa que sea metódicamente
riguroso, es la que caracteriza el sentido común. El saber hecho de
pura experiencia. Pensar acertadamente, desde el punto de vista del
profesor, implica tanto el respeto al sentido común en el proceso de
su necesaria superación, como el respeto y el estímulo a la
capacidad creadora del educando. Implica el compromiso de la
educadora con la conciencia crítica del educando cuya “promoción”
desde la ingenuidad no se hace automáticamente.